Joe Biden celebra un aniversario más de los atentados del 11-S, redescubriendo el espíritu guerrero estadounidense… desde Alaska

“No nos rendimos, no nos doblegamos”, subrayó el presidente Joe Biden este lunes, en la conmemoración del 22° aniversario de los ataques terroristas del 11 de septiembre. Además, el mandatario estadounidense aprovechó la ocasión para dar un discurso motivador de unidad, digno de una película de Hollywood. Pero lo hizo desde… Alaska. Ah, sí, y después de hacer escala, porque recién venía del G20 en la India y de Vietnam.

Efecto mariposa: de la India a Nueva York, pasando por Vietnam y Alaska

La mega gira del presi, que aparentemente disfruta más los viajes en avión que yo disfruto una tarde en la playa con un margarita en la mano, es la viva prueba de que el país nunca se rinde. O al menos, eso es lo que él aseguró que cada despegue y aterrizaje significa. “Los viajes son un elemento central” para estar rodeados de toda la gama de aliados y socios del país. Porque ya sabes, los amigos que viajas más lejos son los verdaderos… ¿o algo así?

No-terrór-enos y luto

No contento con promover la unión de los estadounidenses con su discurso, Biden le echó cualquier cantidad de sal a la herida de los ataques del 11-S, recordando a quienes creyeron que ese día terminaría con los EEUU, que, bueno, metieron la pata hasta el fondo. “El alma estadounidense tiene la fortaleza que encontramos en el miedo de ese terrible día de septiembre”, dijo con la melodía de “Eye of the Tiger” sonando de fondo (sólo que en nuestra imaginación).

En serio, la gente murió ese día y todos lo recordamos. Casi 3 mil personas, para ser exactos. “Todo el mundo está de luto por un hijo, unos padres, una pareja, un hermano, un amigo o un compañero de trabajo”, mencionó mientras el público apelaba a su reserva de pañuelos desechables.

Para terminar con broche de oro, Biden nos recordó que debemos mantenernos unidos, y evitar las “mezquinas políticas de división” (mira quién habla). Y nos dejó con esa joya de sabiduría en la Base Elmendorf-Richardson, después de todo, ¿quién mejor para recordarnos sobre la unidad que alguien a miles de kilómetros de distancia?

Por rogelio

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