En una escena directamente tomada de un drama de telenovela latina (porque, por supuesto, nuestra política es un formato de entretenimiento), nuestro querido “Tío” Andrés Manuel López Obrador, en una visita a Chile, decidió mostrar un poco de amor mexicano. ¿Cómo? Al entregarle a la senadora Isabel Allende, hija del expresidente Salvador Allende, la maravillosa brillanteza de la Orden Mexicana del Águila Azteca.

AMLO voló hasta las esquinas sureñas del continente como parte del tour de aniversario “Recordemos juntos el golpe de Estado que usufructuó a su padre”. Sin embargo, no estaba solo; la fiesta también fue animada por la presencia del presidente chileno Gabriel Boric y la siempre presente Beatriz Gutiérrez Müller. Muchos aplausos y agradecimientos fluyeron entre todos los presentes. Isabel Allende aprovechó la oportunidad para asegurar que su padre estaría rechinando de alegría en su tumba.

La senadora no podía dejar de mencionar la comida mexicana (porque, ¿quién puede resistirse a nuestros tacos?), para expresar su gratitud por el galardón.

Nuestra historia nos lleva también a otras figuras políticas haciendo cola para unirse a la conmemoración del golpe de estado en Chile, incluyendo a Gustavo Petro de Colombia, Luis Arce de Bolivia, Luis Lacalle Pou de Uruguay y – esperen, ¿António Costa de Portugal también se unió a la fiesta?

Continuando con su peculiar estilo de rascar el pasado, AMLO abordó nuevamente la teoría del “asesinato” de Salvador Allende, encontrando eco en aquellos que todavía no pueden aceptar la versión de suicidio y se aferran a la idea de un asesinato militar.

Por último, y añadiendo salsa a la ensalada chilena, la derecha tradicional y la ultraderecha decidieron hacerse los desentendidos y no participar en ningún acto conmemorativo.

Risas aparte, seguimos siendo testigos vivos de que la política puede ser tan absurda como un circo, y como en cualquier buen circo, siempre hay quien se ríe, quien llora y quien simplemente se abstiene de participar en el espectáculo.

Por rogelio

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *