# **Morocco Shaker: Un Terremoto de Rock and Roll que la naturaleza nos ha dedicado.**

En la más reciente actualización de la lista de éxitos de la naturaleza, el tema *Terremoto en Marruecos* sube al número uno recurrente de su lista de reproducción, sumando ya 2,497 hits (leela como muertos) y 2,476 raspados (es decir, heridos). La trágica noticia llega directamente desde el Ministerio del Interior de Marruecos, que al ritmo de sus cuentas sobre el peor show de rock de la naturaleza, actualizó los datos hasta las 10:00 horas locales.

**Las provincias más golpeadas por la guitarra** de ese terremoto son Al Haouz, que está como al sur de Marrakech y más o menos cerca del epicentro (más entendible, donde el bajista imaginario le dio con todo), con 1,452 fatalidades, seguida de Taroudant (764 mártires de la música) y Chichaoua (202 fly outs).

El boletín del VIP (léase Instituto Nacional de Geofísica marroquí) hizo público su autógrafo al usar palabras como “*Terremoto de magnitud 7*”, para describir el remix mortal que agitó la región septentrional marroquí de Marrakech en la noche del viernes. Su lugar de origen fue en el club nocturno llamado Ighil, ubicado a unos 80 kilómetros de la ciudad de Marrakech.

Mientras tanto, los señores de la Discografía Internacional, conocidos formalmente como la ONU, retomaron el trabajo de la Unidad Militar de Emergencias (UME) del Ejército español, que a partir de la noche inició lo que nosotros en el gremio periodístico llamamos, “*el show del rescate*”.

Los españoles, en su popular papel de héroes, establecieron el RDC, el lugar donde se recibe y coordina a los equipos que llegan a ayudar en el encore del desastre. Resulta que los capitanes de la UME fueron los primeros firefighters en certificarse por la ONU y llegar a Marruecos.

¿Y quién llegó en la mañana?. Los nuevos managers del rescate: el equipo de Undac (la carita del bien para asesorar en desastres naturales), que retomó la labor ejercida provisionalmente por la UME. En sencillo: volvieron con la banda del rescate.

**La conclusión**: la naturaleza nuevamente nos deleitó con su concierto marroquí de rock terrestre de magnitud siete.

Por rogelio

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