¡Brozo y Loret se adentran en la cueva del lobo! Una visita turística a la residencia presidencial.

En un audaz acto que combina la valentía de spider-man con el ingenio de Sherlock Holmes, nuestros intrépidos periodistas, Brozo y Loret, han decidido dar un paseo por la modesta choza que llama hogar el presidente. ¿Y dónde más podría ser esa choza sino en el imponente y siniestramente atractivo Palacio Nacional? Si estás esperando te dé el tour en 360 grados y ver cómo ha modificado el estilo virrenial para adaptarlo a un «look» más Campechano moderno, entonces, amigo mío, has venido al lugar correcto.

“Batiendo el bejucal. Rodeados de mentiras, traiciones y hasta batallones rusos.”

La visita de nuestros intrépidos reporteros al hogar del primer ciudadano del país se asemeja más a una extraña mezcla de «Atracción fatal» y «Días de gloria» que a un recorrido turístico habitual. Bañados en un mar de bastones de poder, tropezando con trampas de mentiras y traiciones a cada paso, incluso se encontraron frente a un inesperado batallón ruso. Y cuando decimos batallón ruso, por supuesto, no nos referimos a una inminente invasión, sino al vodka que se reserva para las visitas distinguidas. Y te preguntarás, ¿qué se celebra? Pues bien, nadie lo sabe muy bien, pero algo nos dice que esta «fiesta del poder» no terminará pronto.

Para los amantes del caos y los fans de la demencia, nuestros audaces exploradores han descubierto que el año que se avecina tiene todas las papeletas para ser de los más memorables. Con el panorama que se vislumbra, podemos esperar de todo, desde demoliciones institucionales hasta interpretaciones de ópera en ruso, porque después de todo, esta es la montaña rusa de lo inesperado que es la vida política en México.

“¡Hangten en la ola de la demencia!”

Así es, queridos lectores, lo que nos espera este año puede describirse con muchas palabras, pero «aburrido» definitivamente no es una de ellas. Con cada nueva anécdota de este recorrido por el tiradero nacional, queda claro que Brozo y Loret se están preparando para surfear la gran ola del desorden político gracias a su valerosa visita al cuartel general del poder.

Aguántense las chanclas, prepara la sombrilla con tequila y no aparten la vista de este dúo dinámico mientras nos adentramos en esta locura llamada políticamente correcta, o, para ser más precisos, políticamente absurda. Y aunque todavía no sabemos a quién le tocará limpiar todo este tiradero después, algo nos dice que esa será otra gran historia para contar.

Nota peyorativa, porque somos así de ocurrentes: Esta gran aventura apareció por primera vez en Latin US, pero venga, ¿quién se acuerda ya de esas cosas?

Por rogelio

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