En un giro surrealista, AMLO rechaza ser senador y hasta “envía al olvido” sus redes sociales

¿Alguna vez has terminado con alguien y juraste solemnemente borrarlos para siempre de tu vida (y tus redes sociales)? Bueno, esto es más o menos lo que nuestro ‘amado’ presidente, Andrés Manuel López Obrador, planea hacer con la política mexicana. Al menos eso es lo que dice, y ya conocemos su conocida aversión por las contradicciones (guiño, guiño).

El punto es que el bravucón del barrio no sólo ha rechazado la idea de convertirse en senador tras terminar su mandato, haciéndonos el honor de no tener que lidiar con su presencia eternamente, sino que además se ha declarado listo para acabar con su presencia en las redes sociales, tal vez recordando que ya no está tan joven para manejar todas esas aplicaciones.

“Suelto el cargo y me retiro”, aseguró nuestro presidente, haciendo que suene como si nos estuviera haciendo un favor. ¡Aplausos para el héroe desinteresado del sexenio! Ah, y antes de que se te olvide, también prometió no opinar más sobre cuestiones políticas, lo que para muchos será un respiro enormemente esperado.

Con su típico aire juguetón, AMLO agregó: “Ni hablar que aceptaré algún cargo Nacional o Extranjero, y no participaré en ningún evento académico o político. ¡Estoy totalmente fuera!“, dejando a más de uno en shock, preguntándose cómo manejará las ansias de decirnos lo que debemos o no debemos hacer.

Y si te preguntas sobre el destino de su Twitter y Facebook, ¡no te preocupes! AMLO ha prometido ridículamente “cancelar completamente” sus cuentas. ¿Quizás una ceremonia de despedida en Twitter? ¿Quizás un último meme en Facebook? Sólo el tiempo dirá…

Es posible que este panorama tan colorido sea demasiado bueno para ser cierto, así que tomémoslo con un granito de ¡NO MAMES!, señor Presidente. Al final del día, ya nos hemos acostumbrado a las dramáticas promesas de AMLO. ¿No será este otro episodio de “La Rosa de Guadalupe” de la política mexicana? Falta ver si cumple su palabra… o si simplemente vuelve a hacer de las suyas.

Después de todo, como decía mi abuela: “Del dicho al hecho, hay mucho trecho”.

Por rogelio

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